¿Te inquieta que tu web no sea accesible para todos y cómo cumplir con la normativa vigente sin sacrificar la experiencia de usuario?
¿Qué es la accesibilidad web?
La accesibilidad web es esa cualidad esencial que permite a cualquier persona, sin importar sus capacidades o limitaciones, acceder, utilizar y, cuando corresponde, contribuir al contenido de un sitio digital. Por aquel entonces, el diseño y desarrollo web deben anticipar y eliminar obstáculos que dificulten la navegación a quienes presentan discapacidades visuales, auditivas, cognitivas, neurológicas, físicas o del habla. Un simple CAPTCHA, por ejemplo, puede convertirse en una barrera insalvable para quienes dependen de lectores de pantalla o enfrentan dificultades de aprendizaje como la dislexia o la discalculia; imágenes distorsionadas o textos ilegibles resultan, en esos casos, prácticamente imposibles de descifrar.
El estado de la accesibilidad web en la actualidad
Pese a los avances tecnológicos, la accesibilidad digital dista mucho de ser universal. Un informe de WebAIM revela que el 95,9% de los sitios web más visitados a nivel global presentan algún problema de accesibilidad según el estándar WCAG, con una media de 56,8 errores por página. Esta realidad, lejos de ser anecdótica, afecta directamente a 1 de cada 6 personas en el mundo, según la OMS, que estima en 1.300 millones el número de personas con alguna discapacidad significativa.
Principales estándares de accesibilidad web
El estándar WCAG (Web Content Accessibility Guidelines), desarrollado por el W3C, es la referencia internacional más reconocida. Establece tres niveles de conformidad: el nivel A, que cubre los requisitos básicos; el nivel AA, que responde a la mayoría de situaciones de discapacidad; y el nivel AAA, el más exigente, alineado con el estándar UNE-EN 301549. Además, existen pautas como ATAG, orientadas a las herramientas de creación de contenido, y ARIA, que mejora la accesibilidad en aplicaciones web complejas.
Importancia y marco legal de la accesibilidad web
Internet es hoy la puerta de entrada a servicios públicos, sanitarios, bancarios, oportunidades laborales y formativas. Por ello, la accesibilidad web no solo es un compromiso ético con la igualdad de oportunidades, sino también una obligación legal. El Real Decreto 1112/2018 establece los requisitos de accesibilidad para sitios vinculados a la administración pública y empresas que reciben financiación pública, siguiendo el estándar UNE-EN 301549. Más recientemente, la Ley 11/2023 amplía la exigencia a un mayor espectro de dispositivos y servicios web, en consonancia con la normativa europea.
Cómo comprobar la accesibilidad de un sitio web
Existen herramientas como las extensiones WAVE y aXe, o la plataforma SiteImprove, que permiten realizar un primer diagnóstico de accesibilidad. Sin embargo, los estándares internacionales insisten en la necesidad de una revisión humana por parte de expertos, pues solo así se garantiza que la experiencia de usuario sea realmente inclusiva y libre de barreras.





